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ejes de la puntuación Nomad
24 h
el piloto gobierna — el consumo más subestimado
0–100
escala de la puntuación
3 sem.
margen mínimo entre diagnóstico y salida
La puntuación previa a la compra evalúa un potencial: lo que el barco podría alcanzar tras un refit. La puntuación previa a la salida evalúa un estado: lo que realmente hay a bordo, revisado y probado, para la ruta concreta de los próximos meses.
Un 82/100 en la compra convive sin contradicción con un 45/100 en la salida: el banco original ha envejecido, la desalinizadora no ha funcionado desde la invernada, la balsa está fuera de su ventana de revisión. Eso es exactamente lo que busca el segundo diagnóstico.
0–40 — Aplazar la salida
Demasiada distancia entre la ruta prevista y el estado real del barco. Reducir la ambición (cabotaje) o aplazar una temporada.
40–70 — Refit selectivo antes de soltar amarras
Salida viable tras una lista de acciones cuantificada: renovar el banco, revisar la balsa, probar la desalinizadora, completar el grab bag.
70–95 — Listo para zarpar
Autonomía validada para la ruta prevista. Volver a puntuar si la temporada se desplaza o la ruta se alarga.
La puntuación de compra evalúa el potencial de refit de un barco que aún no se posee; la de salida evalúa el estado real de a bordo — equipos revisados, probados, consumibles embarcados — para una ruta con fecha. Ambas se complementan en momentos distintos del proyecto.
Al menos tres semanas: el plazo realista para una revisión de balsa, un pedido de baterías o una intervención en la jarcia sin sobrecostes de urgencia. Puntuar la víspera de la salida no deja margen de corrección.
No. Formaliza la preparación de la autonomía (energía, agua, seguridad, ruta). El estado estructural del casco, la quilla y la jarcia corresponde a un perito naval o a un rigger — la puntuación asume esa base sana.